Los mejores alimentos para un vientre plano • Guapísimas
La barriga es energía que no se consume: o comes mucho o te mueves poco (o las dos cosas) - FOTO: All-about-fashion

Los mejores alimentos para un vientre plano

La barriga es un exceso de energía sin consumir; o te mueves poco, o comes mucho. Hoy hablamos de la importancia del plato para recuperar la cintura

Aunque no todas las mujeres necesitan perder peso para lucir tripa y ombligo, porque se trata de un problema de hinchazón o flacidez, en la mayoría de los casos  es necesario bajar algunos kilos y cambiar de costumbres frente al plato.

La energía que no se consume, ya sea por un exceso de hidratos de carbono o por una suma de calorías excesiva, se acumula en la zona abdominal, tanto en hombres como en mujeres.

Qué comer para bajar barriga

Aunque no existe ninguna dieta para bajar kilos que ataque solo a la barriga, sí es cierto que esta responde bien a ciertos cambios en la pauta de alimentación.

Si últimamente notas que la ropa te cierra peor y que has ganado en la mal llamada curva de la felicidad, ten en cuenta que la moda obliga a ceñir cintura y que, bromas fashion aparte, la grasa en la zona abdominal confiere ciertos riesgos a nivel cardiovascular.

Conscientes de todos los frentes que se pueden atacar para bajar centímetros de barriga y lucir un vientre más plano, hoy nos centramos en la comida.

Una alimentación ligera y equilibrada es el primer paso para mantener el abdomen en forma. Estas son las claves:

Abusa de la fibra

La fibra absorbe el agua de los alimentos y aumenta el volumen del bolo alimenticio, lo que favorece la movilidad intestinal y previene el cáncer de colon. Si tus hábitos intestinales son regulares te sentirás ligera y con la tripa deshinchada.

La fibra de los alimentos no se degrada con los procesos habituales de digestión, no se diluye en el organismo como las proteínas, los glúcidos, los lípidos o el alcohol. Lo que hace es regular el tránsito intestinal, haciendo que los de ritmo lento recuperen el tiempo normal (entre 30 y 48 horas).

Los alimentos que contienen mucha fibra se han de masticar más lentamente, por lo que producen sensación de saciedad.

Cinco alimentos ricos en fibra:

  1. Verduras: brócoli, coles de Bruselas, zanahorias, espárragos, alcachofa
  2. Frutas: ciruela, pera, manzana, piña
  3. Legumbres: lentejas
  4. Cereales: salvado de trigo, harina integral, pastas y arroz integrales
  5. Frutos secos: pistachos, nueces, almendras (recuerda consumirlos crudos o tostados y con moderación)

Pocas (o ningunas) grasas “malas”

Los fritos, además de elevar el cómputo calórico de la comida, hacen lentas y pesadas las digestiones, por lo que la tripa también se ve afectada.

Consume aguacate, frutos secos y pescado azul de tamaño pequeño, queso con moderación y huevos.

Evita a toda costa las grasas que no convienen por salud y que se terminan acumulando en la cintura: fritos, embutidos, nata, dulces, helados y frutos secos fritos y salados.

Niégate al azúcar, evitando el añadido (el del azucarero y todo aquel del etiquetado, tome la forma que tome: sirope, jarabe, azúcar moreno, agave, etc) y come fruta para recuperar el gusto por el dulce natural

Organiza tus comidas

Recuerda que la formación de gases abulta el vientre, así que come despacio y masticando bien

Siguiendo las últimas recomendaciones de la Universidad de Harvard, basa tus platos en verdura (y mejor si es cocinada porque la cruda provoca digestiones pesadas), legumbres -si no las digieres bien, asegúrate de cocerlas correctamente y dejarlas previamente en remojo-, cereales siempre bien masticados y en forma integral y carne magra, priorizando siempre la proteína vegetal cocinada de forma sencilla y los huevos y el pescado.

Bebe mucha agua

Hasta dos litros diarios (y más, si fuera necesario). Además, evita cualquier bebida con azúcar… y el alcohol.