10 brumas para refrescar tu rostro • Guapísimas

Una bruma facial, conocida en términos de marketing como mist, es un spray de agua que ha sido enriquecida con diferentes activos y, en función de los componentes que contenga, aporta diferentes funciones.

Así lo explica Mª José Quiles, farmacéutica, que añade: “pueden ir contenidas en un envase a presión o simplemente con un difusor”.

Las funciones de este agua, bruma facial o mist, es básicamente refrescar y, por el camino, aportar un toque sutil de tratamiento a la piel.

Salvo las fórmulas realizadas con nanotecnología, nieblas súper finas cuyos activos van liposomados y penetran a mayor profundidad (llevando los activos hasta la dermis), que son las menos, el resto actúa en la superficie de la piel.

Esto tampoco está mal porque es la barrera externa la que sufre agresiones constantes y tenerla elástica e hidratada hace el escudo un poco más fuerte.

Las brumas son aguas. Aunque aderezadas, aguas al fin y al cabo. Su mejor baza es que refrescan y que suelen oler tan bien que terminan resultando ligeramente adictivas.

Tipos de brumas faciales o mist

  • Muchas se usan a lo largo del día, precisamente para eso: refrescar el aspecto acartonado del maquillaje, quitar los brillos de la piel, despertar los sentidos…
  • Algunas son caras porque sus perfumes están muy estudiados y elaborados para esa función dar un chute de bienestar en cualquier momento y cualquier lugar, a través de la aromaterapia.
  • Otras tienen un punto útil en el tratamiento de la piel porque llevan ingredientes como el pantenol, el ácido hialurónico o la glucosamina, capaces de aportar cierta hidratación al tiempo que dan un toque de humedad y frescor.
  • Otras llevan activos matificantes como caolin o agua de árbol de té precisamente para lo contrario: buscan matificar.

No se deben usar sobre el filtro solar, en cambio sí pueden usarse como último paso del maquillaje, para dar un toque de humedad y luminosidad a un rosto excesivamente empolvado.

No hay que confundir estas brumas con los sprays de fijación del maquillaje y tampoco con las aguas termales.

Dicen que las brumas son sobre todo para pieles secas, pero no es cierto. De hecho, al ser aguas, si no tienen activos como glicerina o aloe, capaces de retener un poco la humedad, tienden a secar la piel, a pesar del momentáneo y agradecido efecto refrescante, que es innegable.

La farmacéutica Meritxell Martí nos ayuda a entenederlo: “Si usamos solo agua, ésta al secarse se va a evaporar y con ello la piel pierde parte de su propia hidratación”.

Como decía al principio, salvo excepciones, no esperes en estas brumas o mist grandes cargas de activos. Una bruma no es un sérum.

De hecho, mejor que no lo sea porque los sérums suelen ser caros por la concentración de activos y la bruma no es precisamente el formato que más te asegura aprovechar todos y cada uno de los mililitros que has sacado del frasco.

De vaporizarla sin cuidado, una gran parte se queda flotando o cae en tu pelo, tu ropa… donde no hace ningún efecto.

Paola Gugliotta, master en dermocosmética y fundadora de Sepai y APoEM nos da la guía de uso de las brumas faciales o mist.

Según ella, los mist pueden cumplir cuatro objetivos:

  1. Despertar la piel. Si se usan como primer paso de la rutina cosmética, despiertan la piel y la preparan para recibir los activos que se usen a continuación. En este caso, pueden sustituir al tónico y aportan un plus de tratamiento.
  2. Fijar el maquillaje. Lo refresca y prolonga su duración. Además, añade al rostro un extra de luminosidad y el ansiado efecto dewy.
  3. Refrescar al instante. Al tener un efecto instantáneo y una textura ligera y refrescante, puede pulverizarse sobre el rostro a lo largo del día para aportar un extra de hidratación, luz y energía.
  4. Relajar. Las brumas contribuyen a calmar la piel ¡y los sentidos! y ayudan a la piel a recuperarse y a despertarse con mejor cara.

Ahora, elige entre las diez brumas faciales, o mist, que hemos seleccionado para ti:

Para pieles jóvenes

CLARINS My Clarins Re-Fresh Brume Beauté Hydratante (14,95€). Prepara la piel para la aplicación de la crema, la hidrata y realza su resplandor. Ideal para pieles jóvenes.

Revitalizante para pieles secas

MARIO BADESCU Spray facial de aloe vera, plantas aromáticas y agua de rosas (8,95€). Revitaliza la piel deshidratada para darle un plus de luminosidad.

Revitalizante

ESTHEDERM Cellulaire Eau Brume (20,95€ / 100ml). Aporta a la piel vitalidad y luz gracias al ácido hialurónico y los péptidos biomiméticos que acompañan al agua celular que lleva sales minerales y micronutrientes.

Calmante

APOEM Face Mist (29€). Bruma facial anti-contaminación y anti-toxinas reparadora e hidratante. Con agua de rosas y lavanda, aloe vera, hamamelis y manzanilla.

Muy hidratante

RODIAL Dragon’s Blood Essence Mist (31,90€). Lleva ácido hialurónico por lo que hidrata la piel y se puede usar en cualquier momento del día, incluso sobre el maquillaje (y también debajo).

Puro lujo

OMOROVIZCA Queen of Hungary Mist (65,45€). Lleva agua de la reina de Hungría (perfume registrado), además de agua de azahar, de rosa y de salvia para tonificar y pectina de manzana para restaurar la hidratación.

Escudo urbano

RITUALS The Ritual of Namasté urban hydrating mist (19,95€). Refresca e hidrata y forma una barrera transpirable e invisible que protege la piel de los efectos nocivos de la contaminación.

Súper antioxidante

SESDERMA Ferulac mist booster revitalizante (19,95€). Con nanosomas de ácido ferúlico, vitamina C y E para potenciar su eficacia antioxidante y prolongar su efecto.

Calma y refresca

PIXI Hydrating Milky Mist (21€). Deposita una capa invisible de tratamiento calmante sobre la piel. Con glicerina hidratante, avena negra, antiinflamatoria y complejo de vitamina B, que refuerza la piel.

Refresca y revitaliza

L’OCCITANE Aqua Réotier Fresh moisturizing mist (10,70€). Con las propiedades del agua rica en calcio del manantial Réotier y ácido hialurónico para hidratar.