¿No te gustan tus rojeces? Deja de exfoliar • Guapísimas
Exfoliar demasiado provoca rojeces
¿Has pensado que tú misma podrías ser la culpable de tus rojeces? - FOTO: Roberto Delgado en Unsplash

¿No te gustan tus rojeces? Deja de exfoliar

Una renovación cutánea acelerada deja la barrera vulnerable, lo que se traduce en irritación y picores

Salvo que tengas un problema de rosácea u otra afección cutánea que te haya dicho el dermatólogo, cuando notas la piel con más rojeces de lo habitual, normalmente es porque la barrera hidro-lipídica ha sufrido un desequilibrio.

Eso quiere decir o que no te has hidratado suficiente, o que te falta nutrición o que te has llevado ambas o alguna de esas dos cosas por delante (hidratación y nutrición).

Bien con una limpieza inadecuada, normalmente excesiva, bien con una exfoliación demasiado agresiva. Darlo todo intentando tener la piel impoluta puede retirar grasa que la piel necesita que esté ahí para tener la barrera equilibrada. En esos casos, además de un activo relipidizante y/o hidratante, tu piel lo que necesita es un poco de descanso.

AFLOJA CON LA EXFOLIACIÓN

Sabemos que te exfolias porque quieres ayudar a oxigenar, iluminar y que los poros no estén tan visibles. Además, quieres que tus cremas y sueros, en los que gastas mucho dinero, se absorban lo más posible, sin una capa de células muertas que les corten el paso.

El problema es que no todas las pieles se pueden exfoliar con la misma frecuencia y/o intensidad. Algunas, de hecho, deben huir de todo peeling. Y hay otras que, a priori sin problemas de sensibilidad, se sienten atacadas cuando una se obsesiona con exfoliar más de lo que toca.

Cada vez que exfolias, la capa córnea se siente liberada de células muertas, y la piel se pone a trabajar para reponer la carencia. Eso es un esfuerzo extra al que no siempre conviene someter a la piel.

Una renovación acelerada (más allá del 20%) como la que producen los exfoliantes químicos puede provocar picor e irritaciones. Muchas mujeres se quejan de sus rojeces sin darse cuenta que son ellas mismas quienes las provocan.

Para no tener rojeces (siempre que estas no sean causadas por alguna patología cutánea), hay que intentar mantener la barrera defensiva (capa córnea) lo más fuerte posible. Para ello, aunque suene a perogrullada, no se le puede dejar sin armas, sin defensa posible.

Una alta concentración de activos exfoliantes o un peeling con grano demasiado grueso o irregular puede dañar la barrera, reduciendo su grosor. La piel queda fina y desprotegida.

El doctor Pedro Catalá, farmacéutico, cosmetólogo y fundador de Twelve Beauty piensa que con una buena limpieza diaria basta. No hay que exfoliar tanto. Sostiene el doctor que la exfoliación, así porque sí, va contra natura.

La piel se exfolia de manera natural cada 28 días, cuando las células más maduras se van desprendiendo. No sería necesario, en la mayoría de los casos, acelerar este proceso (Pedro Catalá)

Si quieres  una limpieza más profunda, una a dos veces por semana puedes aplicar una mascarilla de arcilla de acción purificante y ligeramente exfoliante.

(Spoiler para beauty-freaks: la exfoliación más respetuosa la realiza el peeling enzimático)