El labio rojo a diario es posible si sabes cómo • Guapísimas
Labios rojos a todas horas
El cambio que hace usar un labial rojo - FOTO: All-About-Fashion

El labio rojo a diario es posible si sabes cómo

Si nunca te has atrevido con el rouge, es el momento de sumar el tono adecuado a una técnica infalible

Para empezar, dejemos algo claro: el rojo de labios no es un color, es una actitud. La de la seguridad en una misma, las ganas de diversión… Hay quien lo concibe como arma de seducción masiva. Lo que está claro es que a muchas mujeres nos encanta verlo en otras pero pocas veces nos atrevemos en nuestros propios labios. Ha llegado el momento de perder el miedo.

Decía que el rojo no es un color. Y no lo es. Son muchos colores: Geranio, coral oscuro, granate brillante, bermellón puro. De ahí que cada mujer pueda sentirse identificado con uno y encontrar el rouge que realmente le favorece.

No todas hemos nacido para salir de casa con un labio perfectamente perfilado y rellenado de carmín mate, pero sí todas podemos beneficiarnos de un poquito de rojo. Un ligero toque carmesí sube la temperatura a nuestro estado de ánimo, pone luz y color en un día gris y levanta cualquier estilismo, por aburrido que sea.

Por todo esto, cabe hacer una pequeña recopilación de los mejores trucos para usar el rojo de labios. Así cualquiera podrá saber cuál le sienta bien y cuál elegir para cada ocasión.

ELEGIR UN TONO DE ROJO

Los maquilladores siempre dicen que si estás bronceada, mejor un rojo con base naranja y, si estás blanquita, uno más frío, tirando a fresa. Sin embargo, son los propios maquilladores los que luego se saltan las normas y te incitan a probar con todo lo que te apetezca hasta que veas lo que te gusta.

Un truco: Pruébate varios tonos con la piel sin maquillar. Uno más anaranjado, otro más rosado. Seguro que hay uno que parece como si tu piel lo rechazara. La explicación está en los subtonos cutáneos, que mandan a la hora de elegir los colores del maquillaje. El que veas que mejor empasta con tu carnación, ese es tu tono.

A partir de ahí, ya sabes cuál es tu gama. Ahora bien, si no quieres equivocarte, existe un rojo universal, el rojo Valentino: puro, sin matices, atrevido. Sienta bien a todas las mujeres, se atrevan o no. Desde hace décadas está de moda, nunca se pasa. Es elegante por sí mismo, pega de día y de noche y conviene a cualquier edad, siempre que se aplique correctamente.

CON QUÉ COMBINAR LOS LABIOS ROJOS

Si no quieres complicarte mucho, no trates de sumar el rojo y el smoky eye. La combinación más fácil para un labio rojo es aliarlo con un párpado limpio, quizá sombreado con algún tono neutro o con un trazo limpio de eyeliner sobre las pestañas. Con eso nunca te equivocas.

Tu estilo de rojo lo marcará el resto del look: Ultra-perfilado y mate, para las más sofisticadas, brillante y clásico para la todoterreno, en versión boca mordida para un look romántico, rojo ácido para el día a día…

LABIOS ROJOS, LA VERSIÓN LIGERA

Si estás empezando con esto del rojo, quizá quieras ir poco a poco, probando cómo el tono se va adaptando a ti (o tú a él). Una buena idea es buscar un labial translúcido. O quizá un gloss pigmentado en rojo.

Te sentirás menos disfrazada y más segura pero el impacto sobre los labios será menor.

Quizá tengas que compensarlo con unas pestañas espectaculares o un buen ahumado de ojos.

Un truco para principiantes: mezcla un poco de pintalabios con bálsamo labial y aplícalo con la yema del dedo a toquecitos. Esto te garantiza un resultado sutil al que irte acostumbrando poco a poco. Según vayas perdiéndole el miedo, aumenta la proporción de rojo y reduce la de bálsamo.

LA VERSIÓN PRO DEL LABIO ROJO

Existe todo un ritual para dominar el labio rojo perfecto, como de pasarela. Estos son los pasos:

  • Aplica un acondicionador de labios sobre todo el área, saliéndote un poco de la línea natural. Esto ayuda a prevenir que el color se cuartee o se desplace. Déjalo secar.
  • Saca el espejo de aumento porque ayuda a ser muy precisa con el pincel y a maquillar perfectamente el labio.
  • Delinea con un lápiz neutro o que tenga exactamente el mismo tono que la barra con la que vayas a rellenar después.
  • Para delinear correctamente el labio, comienza haciendo una cruz en el arco de Cupido que vaya desde lo más alto de una curva y otra desde la otra curva hacia abajo. Así te aseguras respetar su forma. Después, dibuja todo el labio desde el centro hacia los extremos.
  • Un truco que usan los maquilladores para que dure más tiempo es rellenar con el lápiz delineador todo el labio y, después, aplicar la barra.
  • Aplica (siempre que te sea posible, con un pincel de labios) el tono de rojo que hayas elegido. Empieza por el centro, extendiendo hacia los lados. No olvides las comisuras.
  • Presiona suavemente los labios con un papel y repite la aplicación del color de labios.
  • Si te apetece dar un toque de gloss en el centro para dar mayor volumen, hazlo sin moverte mucho hacia los lados o solo conseguirás que el color se desplace fuera de los bordes y se estropee el resultado final.
  • Corrige las zonas en las que te hayas podido salir de la línea con un bastoncillo de algodón impregnado con una gota de desmaquillador de ojos.
  • Aplica un poco de iluminador con un pincel fino (o si es lápiz, bien afilado) remarcando el arco de cupido y el borde central del labio inferior.

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