¿Qué es y para qué sirve un exfoliante enzimático? • Guapísimas
Exfoliación o peeling enzimático
Los exfoliantes o peelings enzimáticos son polvos que se activan con agua - FOTO: Unsplash

¿Qué es y para qué sirve un exfoliante enzimático?

Las enzimas vegetales penetran en la piel y rompen la unión de las células muertas y las vivas

Cualquier tipo de peeling o exfoliación se entiende como un tratamiento que ayuda a regenerar la piel y a eliminar las imperfecciones que tenga, ya sea en forma de manchas, parches secos o poros sucios.

Su finalidad principal es acabar con las células muertas y puede realizarse con cosmética que actúe por un procedimiento mecánico, químico o enzimático.

Hasta ahora, se ha hablado siempre de exfoliación mecánica y química. Cabe una breve explicación: Utilizar un exfoliante mecánico (una crema que lleva partículas de arrastre, preferentemente de origen natural, como azúcar, semillas molidas, etc) ayuda a arrastrar células muertas y a eliminar cualquier tipo de impureza que haya sobre la piel para realizar una limpieza profunda. Su pega es que puede resultar agresivo, irritante.

Lo mismo ocurre con la exfoliación química. Esta funciona gracias a que el líquido que se aplica sobre la piel lleva ácidos con los que se eliminan los lípidos responsables de mantener unidas las células. El problema es que deja la piel desprotegida y, por ejemplo, no se recomienda exponerse al sol después de su aplicación.

Existe un tercer tipo de peeling o exfoliación que funciona a través de enzimas. El conocido como peeling enzimático es el procedimiento más suave que hay ahora mismo a nuestro alcance.

No es una moda más, los dermatólogos y expertos en cuidado de la piel ya lo están recomendando para obtener un extra de luminosidad en cualquier tipo de piel y como una ayuda extra para las pieles mixtas y mixtas-grasas que tienen tendencia a granitos.

QUÉ SIGNIFICA EXFOLIACIÓN ENZIMÁTICA

Es un tratamiento para exfoliar la piel a través de enzimas vegetales, casi siempre de frutas como la piña (bromelina) y la papaya (papaína).

Las enzimas también pueden proceder del aloe vera, la calabaza o los fermentos de levadura.

EN QUÉ CONSISTE

La exfoliación enzimática se caracteriza por ser una exfoliación suave, regular y segura.

Su método de trabajo es que las enzimas entran en contacto con la piel, se liberan, penetran hasta las primeras capas y detectan las células que están preparadas para salir.

Una vez allí, ayudan a desprender las células que están preparadas para salir, mediante la detección del cemento intercelular. Al contacto con este cemento, las enzimas detectan el que está deteriorado (porque la célula adyacente está medio desprendida) y ayuda a esta células a que se desprenda definitivamente.

Las enzimas vegetales son capaces de penetrar en la piel, deshaciendo las uniones existentes entre las células muertas y haciendo que se desprendan sin dañar las células vivas.

Como no todas las células completan el ciclo de regeneración celular a la vez, es importante que las células que todavía no están listas para morir queden intactas para no sobreestimular la piel.

Esto solo es capaz de hacerlo un peeling enzimático. Ni el mecánico ni el químico distingue esto.

SUS 7 FUNCIONES

  1. Elimina las células muertas de la piel.
  2. Mejora la textura de la piel y consigue un tono más homogéneo.
  3. Estimula la aparición de nuevas células.
  4. Al no ser tan abrasivo como otro tipo de peelings, evita el enrojecimiento de la piel.
  5. Incrementa la oxigenación de la piel.
  6. Limpia los poros en profundidad, evitando la formación de espinillas.
  7. Evita la descamación de la piel.
El peeling enzimático

El peeling enzimático funciona a través de enzimas vegetales que provienen sobre todo de las frutas (papaya y piña) pero también del aloe, la calabaza y el fermento de algunas levaduras. FOTO: Unsplash.

PRINCIPALES VENTAJAS

  • No abrasa la piel como los peelings mecánicos.
  • Tampoco daña las células vivas, como ocurre en el caso de las técnicas con ácidos.
  • Es capaz de activar el proceso de exfoliación natural de la piel, una cuestión básica para mantener la limpieza de los poros y para mejorar las condiciones de la dermis facial.
  • No irrita ni seca la piel.

A QUIÉN SE RECOMIENDA

En general, está indicado para todo tipo de pieles. Se ven especialmente beneficiados los cutis apagados que desean recobrar la luz.

Además, como elimina todo tipo de impurezas sin dañar la barrera hidro-lipídica de la piel, pueden usarlo incluso las pieles sensibles y también las pieles con problemas de acné, ya que no arrastra.

“La principal diferencia que ofrece este tipo de peeling es que está fabricado con productos naturales. Su principal activo son las enzimas vegetales, capaces de penetrar en la capas de la piel para eliminar la unión de las células muertas de las vivas. Las primeras desaparecen y las segundas no se ven dañadas, favoreciendo el rejuvenecimiento del cutis y devolviéndole la tersura y luminosidad a la piel” (Eduardo López Bran)

CÓMO USAR UN PEELING ENZIMÁTICO

Los exfoliantes enzimáticos pueden venderse bajo diferentes formas: cremas, emulsiones, mascarillas y polvos que se activan con agua o alguna solución específica.

En el caso del formato en polvo, las enzimas vienen encapsuladas para que se liberen al contacto con la piel pero hasta que no tocan el agua no se activan.

Se aplica una fina capa sobre la piel limpia y seca. Al tratarse de una exfoliación que se realiza desde el interior, no hay que trabajar el peeling.

Se deposita sobre la cara, cuello, escote. Se deja actuar de 10 a 15 minutos, se aclara y se aplica hidratante.

¡Ojo! Hay que evitar ponerlo sobre el contorno de ojos, las mucosas y las zonas con pequeñas heridas.

Dos veces a la semana es la pauta para las pieles con exceso de secreción sebácea.

Para el resto, una vez a la semana. Las sensibles, o sensibilizadas, mejor una semana sí, una semana no, vigilando la tolerancia obtenida.

 

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