¿Has oído eso de pedalear con alma? • Guapísimas

Desde que aterrizó en España proveniente de México, síclo es, sin duda, el ejercicio ‘top’ del año. El ambiente, la música y las alentadoras instrucciones del monitor, te motivarán a cantar, bailar y ¡pedalear!

Pero no solo a pedalear. Luego veremos por qué síclo es algo más que girar unas ruedas. De hecho, veremos cómo ejercita todo el tren superior. Pero primero, sepamos por qué lo llaman pedaleo con alma.

La diversión durante la rutina juegan un papel importantísimo para hacerte olvidar que estás haciendo ejercicio.

Su nombre, “Síclo”, viene de la unión de ‘ciclo’ (como sinónimo de rodar) con la palabra ‘sí’ (asociado a lo positivo). Y aunque muchos han intentado definirlo como el Spinning 2.0, hemos de decirte que lo único que tienen en común ambas prácticas es que se trabajan sobre una bici. Nada más.

 

Claves del síclo

Como en una disco

La experiencia es a oscuras, para hacerlo mucho más potente y que generes mucha más adrenalina.

La obligada penumbra en el aula te hará soltarte más, sin temor a que nadie te vea, y así consigues desinhibirte con más facilidad.

Recuerda que la filosofía de esta disciplina es que el ejercicio sea divertido y que, de alguna manera, estés deseando que llegue tu hora de clase, porque la asocias a un momento de disfrute.

¿Por qué la música?

Quien ya lo ha probado, sabe que en las clases de síclo la música está a un volumen altísimo y esto tiene un por qué. Uno bailará sobre la bici siguiendo el ritmo de la música, que es quién marca la intensidad de la clase.

Lejos de quedarse como un mero acompañamiento, la música constituye la base del ejercicio.

¿Qué áreas del cuerpo se trabajan?

Es un tipo de indoor cycling y, como tal, la realizarás subido a una bicicleta. La rutina consta de 45 minutos de ejercicio más 5 de estiramiento en los que se trabajarás cada músculo del cuerpo.

Pero no sólo se ejercita el tren inferior, como en otras actividades de bicicleta, aquí también se trabaja el tren superior, ya que se utilizan pesas, y otros ejercicios como push ups.

Todo ello montados en la bici y, sobre todo, sin dejar de pedalear. Es un ejercicio completísimo.

Apto para todos los públicos

Seguro que después de leer los puntos anteriores, el ambiente discotequero te hará hecho pensar que el síclo está exclusivamente dirigido a la gente joven. Pero nada más lejos de la realidad.

Uno puede encontrarse en estas clases a gente de todas las edades, incluso mayores de 60 años. Y en una proporción bastante equilibrada de mujeres y hombres. También  con grados de forma bastante diversos.

Si alguien, en algún momento, siente que no puede más, aprovecha la oscuridad, baja la intensidad, y se recupera tranquilamente.

Beneficios a tope del síclo

Además del potente ejercicio de cardio, también te ayuda a tonificar piernas, brazos, abdomen, espalda… Y, con un plus añadido, al ayudarte a mejorar tu postura.

Sin olvidarnos de la parte mental, ya que la práctica de este ejercicio es ‘top’ para poner el cerebro en modo ‘reset’.

Si leer todo esto ha hecho que te pique el gusanillo, y quieres iniciarte en el mundo del síclo, puedes comenzar con 1 ó 2 clases a la semana.

Respecto a los horarios, ojo. Si lo dejas para la última hora del día, puede dejarte relajadito y que, tras una ducha, descanses como un bebé. Pero también existe el riesgo de que el alto grado de intensidad te produzca insomnio.

¿Qué necesito para practicar síclo?

Sus creadores advierten que puedes lesionarte si no lo realizas correctamente. Por ello, la bicicleta estática que emplean es ligeramente diferente a las tradicionales e incorpora un calzado especial que se engancha al pedal para bloquear cualquier desplazamiento indebido del pie durante el ejercicio.

¿Dónde puedo hacer síclo?

De momento, esta disciplina se practica exclusivamente en los centros especializados SÍCLO (Madrid).